Rosario, junio de 2011
Señor Eduardo Galeano:
Te escribo estas líneas en esta tarde, un domingo de junio, dejame comentarte que realmente me costó mucho la decisión de escribirte, mi dilema comenzaba en el hecho de que el fluir de mis palabras no se compara ni remotamente a la velocidad con que fluye la pluma de tus textos....textos, que déjame decirte son verdaderamente increíbles, hasta el tirano mas tirano de todos no puede dejar de sonreír ante la ironía de tus denuncias o emocionarse ante la crudeza de tus verdades. Pero bueno, la intención de esta carta lejos esta de hacerte un culto divino, ni idolatrarte y mucho menos fanatizarme haciendo de tus textos verdades absolutas , porque el fanático no puede pensar críticamente y las verdades absolutas no admiten la libre expresión de opiniones y esa no es la idea...ahora lo que nadie puede negarme es que sos un escritor de la talla de los grandes, con textos agudos como agujas que te pinchan y que si no te hacen cambiar de opinión por lo menos te hacen pensar, y eso no es poco. Es muchísimo, bueno después de todo a eso se dedican los escritores, no? a hacerte pensar. Dado esto es de esperarse que al escribirte estas líneas, a cada palabra aceche el miedo de que al abrir esta carta y leerla estalles en carcajadas ante el loco palabrerío de este Caleidoscopio....si, si, ni periodista, ni licenciado en letras, ni nada, un Caleidoscopio, de ahí el hecho de que mi carta sea una carta simplona y sin muchos firuletes lingüísticos pero eso no le quita lo verdadera y profunda que es... por lo menos para mi...
El otro hecho que me apabullaba era el saber que mantenías correspondencia epistolar con periodistas tan renombrados, con personajes como el Sub Comandante Marco o ese tal Señor Futuro como vos lo llamas.
Así es que después de mucho dudar comencé a escribirte esta carta y disculpame el atrevimiento de tutearte es que me pareció que los formalismos estaban de más.
Bueno como no quiero marearte voy a ir al grano. La cuestión es la siguiente: el otro día me puse a escuchar una entrevista que te hacían en un programa llamado Sangue Latino y dijiste algo así como:
" lo que me gustaría hacer escribiendo, es tener un ojo en el microscopio y otro en el telescopio...ser capaz de mirar lo que no se mira, pero que merece ser mirado, las pequeñas, las minúsculas cosas de la gente anónima...ese micro mundo donde yo creo que de veras se alienta la grandeza de este mundo, y al mismo tiempo ser capaz de contemplar el universo desde el ojo de la cerradura, desde las cosas chiquitas asomarme a las cosas que son más grandes, a los grandes misterios de la vida..."
Cuando escuche esto no podía creer lo que escuchaba, se me hinchó el pecho de orgullo y emoción porque te cuento que como buen Caleidoscopio, sobrino del telescopio y primo hermano del microscopio, vengo desde hace tiempo ya tratando de encontrarle a esta realidad que nos rodea una mirada distinta, una mirada creativa, muchas imágenes a la vez, que unidas nos ayuden a la construcción de una única y verdadera realidad que nos guste a todos, y en la que todos participemos. Mirar lo grande y lo chiquito.
Y ahí esta el quid de la cuestión y el objetivo de mi misiva y es agradecerte inmensamente el hacerme saber con tus escritos que estamos juntos en esto, que luchamos codo a codo contra esto que no nos gusta...contra esto que no nos cierra. Contra esta sociedad en donde los valores humanos y morales parecen diluirse rápidamente y donde la desigualdad reina por todas partes. Saber que estamos en el mismo bote remando contra la corriente y que después de todo no estamos tan locos, saber que todavía hay escritores comprometidos que juegan de tu lado es un alivio , un sostén para el alma y una inspiración para el espíritu.
....Pero como ya dije anteriormente, la intención no es el fanatizarme ni mucho menos, ni siquiera adularte, simplemente quería que supieras que acá en el Barrio Ludueña, en Rosario, provincia de Santa fe, Argentina, hay un Caleidoscopio que está poniendo el cuerpo para darle una vuelta de tuerca a esta realidad, ayudando a niños y adultos a que sean parte del cambio porque anhelamos un mundo que sea mas mundo con seres humanos que sean más humanos. Y por eso estamos acá encendiendo estrellitas porque eso es lo que hacemos, encendemos estrellitas de luz y de esperanza en medio de esta noche cerrada, en medio de esta noche negra y fría.... y mientras más estrellitas encendemos más luz habrá para atravesar las tinieblas y esperar que los colores de un amanecer naciente y cargado de esperanzas nos sorprendan por la mañana. Sé que son muchas las estrellas y que la oscuridad se torna larga pero siempre amanece para aquellos que pasan la noche en vela encendiendo estrellas y las estrellas que se encienden una vez... ya nunca se apagan porque sepan que su luz es de día y de noche. Luces que se encienden con los cuentos que contamos, con una charla, con un abrazo, con un baile, con una música, con un mate....Luces de niños que se ríen y de adultos que se juegan.
Bueno mi querido Galeano me despido pero sin antes decirte que muchos llamaran a esto utopía yo prefiero pensar que es esperanza, esperanza de que el cambio es posible.
El CALEIDOSCOPIO
PD.: te aclaro que el Caleidoscopio es un colectivo artístico y educativo instituyente formado por vecinos y no vecinos del barrio Ludueña. Lo iniciamos un grupo de jóvenes y desde hace tres años venimos realizando diversas actividades a pulmón y con mucho corazón, entre ellas: acompañamiento escolar, talleres de reciclaje y construcción de instrumentos, de manualidades, historietas, circo y ritmos, break dance, entre otras que van surgiendo de la inquietud de los niños, adolescentes y padres que conformamos este colectivo.
Encontramos en el arte, la creatividad y el juego una forma de expresión a través de la cual vemos que es posible ir construyendo y transformando este presente.
Ahora sí, me despido con mucho afecto, hasta siempre.
